viernes, 18 de septiembre de 2015
Preludio a mi último rechazo
Anoche, y de hecho hoy todo el día, estuve pensando si debería pedirte salir conmigo. No podía dejar de pensar si estaría bien o mal que yo, plenamente consciente de que no te amo (Y que tampoco tú me ves de esa manera), te pidiera ser mi novia. Hoy he pensado ¡Vaya que he pensado! La cabeza me ha dado vueltas como no lo había hecho en un largo tiempo. Estoy inseguro sobre lo que debería hacer. Me debato entre el miedo al fracaso, a no intentar, incluso me da miedo la posibilidad de que todo salga bien y terminemos juntos. ¿Cómo son los novios? ¿Qué clase de relación te haría a ti feliz? ¿Puedo siquiera aspirar a ser la clase de persona de la que tú te enamorarías eventualmente? No tengo la confianza para creer que sí. Yo.... sólo no puedo hacerme a la idea de querer y ser querido al tiempo. ¿Y si te decepciono? Claro que lo haré, tarde o temprano. Mientras más tiempo pase, más doloroso será para ti, ¿Entonces por qué esforzarme en hacer que dure? Yo sé que no me dolerá tanto a mí terminarte, aunque en realidad serás tú quien lo haga porque sabes que yo no podría. Estoy lleno de dudas, pero eso es bueno. Al menos así sé que me importa lo suficiente para no poder echarlo a un lado sin más. No sé que te diré cuando llegue la noche y te vea. Quiero pensar que no me vencerá el miedo y al menos te contaré la historia, igual que siempre hago, de mis temores y mis demonios. Yo quiero poder aspirar a ser sencillamente feliz sin que me importen las consecuencias, y aunque siempre pretendo ser así, no puedo evitar inquietarme.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario