viernes, 14 de marzo de 2014

No les pasa, que se repite una y otra vez?

Justo acabo de ver el capi 11 de una serie llamada "Chuunibyou demo koi ga shitai! Ren" (Es la segunda temporada y es el último episodio publicado hasta el momento). Como ven, soy un amante del anime y estas cosas *qué le vamos a hacer ^^'*. Pero de lo que quiero hablar no es de esto.

En la serie, he vuelto a ver un....llamémoslo un "patrón de realidad" que me sigue dando vueltas en mi mente cada vez que logra aparecer en mis pensamientos. Les pondré este ejemplo (que, en efecto, es de la serie xP) *No iba a mencionarla así sin más ni más*. El argumento de la serie gira en torno a una pareja, un chico y una chica, que se conocen, la chica tiene una particular "enfermedad" que, para haceros una idea acertada, es como una niña pequeña con una imaginación realmente extensa (a pesar de tener unos 15 años), enfermedad la cual el chico había tenido un tiempo atrás y por supuesto, es una parte vergonzosa de su pasado. Como no quiero hacerles demasiado spoiler (para quien quisiera vérsela, realmente la recomiendo), saltaré a la parte en la que, luego de que ya son pareja, aparece una amiga de la infancia (de antes de conocer a la protagonista) quien en efecto, también es otro caso del Chuunibyou. A ella, quien antes había tenido sentimientos por el protagonista, le atormenta un poco verse de nuevo afrentada por sus sentimientos y su situación, ahora que se había prometido a si misma tiempo atrás que no perdería ante un sentimiento que le alejara de sus poderes....que hiciese cambiar las cosas (para ponerlo en algo que todos entenderíamos). Por ahora, ella es amiga de Rikka (la prota) y de él, pero por supuesto, no se puede luchar por siempre contra la marea, y el volver a verlo durante un tiempo como solía ser antes revive en su corazón las cosas que estaban olvidadas en un baúl que, como se imaginaran, Todos tenemos (por si las dudas).

Entonces llego (Por fin!!) a la cima del Iceberg. Ella no quiere perder ahora contra algo que ya había vencido, por ella misma y ahora también porque su héroe ya tiene a alguien. Pero el dolor y sus sentimientos son demasiado fuertes para ella; y los que hayan vivido un amor no correspondido me sabrán dar la razón en que intentar convencerte de algo a lo que tú mismo no puedes resignarte es pasar descalzo a través del infierno. Ella busca formas de "distraerse" a si misma de sus sentimientos, los que ni siquiera puede llamar amor (para no ir a darle un centímetro a la posibilidad de estar enamorada realmente) y por supuesto, para no pensar en él, quien ni siquiera se imagina que todo eso tiene lugar en la persona que vive tan sólo un piso más arriba del suyo. Él sólo tiene ojos para ella -Rikka- *Lo que a mi parecer es genial y, personalmente, envidiable* pero eso no mitiga el sufrimiento de la que ha pasado a ser nuestra protagonista. Por el contrario, como es natural, lo hace más y más insufrible y grande.

Entonces, nuestro patrón de realidad toma forma bajo las palabras *Y aquí aclararé, que trato de no limitarlo en tanto sea posible, para que se ajuste a cuantas realidades sea posible, porque bien decía Wittgenstein "Los límites de mi mente son los límites de mi lenguaje", así que, perdón si soy impreciso*

Siempre que hay dos personas siendo felices, una al lado de la otra, hay alguien más que sufre por un amor no correspondido con el cual puede aprender a vivir, pero....Es un poco cruel y egoísta, no??

Siempre he pensado en que nadie piensa en los personajes secundarios, Podrá sonar un poco tonto, pero solemos limitarnos a ver lo felices que son los protagonistas de las historias que leemos, y es verdad que "Sólo es un libro", "sólo es una serie" sí, pero...¿Y si pensamos que en nuestra realidad, podríamos ser cualquiera y no necesariamente el personaje principal?. Al protagonista la vida suele volvérsele un juego casi guiado por algo divino en donde, aunque le pasaran millones de cosas malas, incluso si él no lo sabe, siempre tenemos la seguridad de que de alguna manera se resolverán. Y más allá del punto final no hay nada, él/ella será feliz (a veces incluso lo ponen como si fuese un hecho de facto "Fueron felices por siempre") pero, ¿Quién resuelve la vida de los personajes secundarios? ¿No garantiza nadie su felicidad? ¿Por qué no pudo ser ese quien se quedara con la chica y no quien tuviera que aceptarlo así sin más? Pero, si eso pasara nos sabría un poco mal y quizás no sería la historia más vendida....díganme, ¿No se parece nuestra condición más a la suya que a la del protagonista...??

El personaje principal las tiene todas seguras, él no tiene nada que perder porque, a final de cuentas, es el alma de la historia. Nadie pensaría nunca en hacerlo infeliz, y si sucediera, sólo sería porque algo mejor está a un par de capítulos. Y todos felices, o eso podríamos decir, pero a mí me queda el sinsabor de pensar en ese que nadie mira....A lo mejor no es tanto porque le compadezca, seguramente yo sería uno de esos que diría que es un mal libro si al prota no se le arreglara la vida al final, quizás es más porque me identifico con él....Yo me siento más como ese que se queda siendo feliz por la felicidad de quien ama. Pero para él es fácil de algún modo, su infelicidad no durara demasiado porque justo en el momento en que se firma su sentencia de soledad eterna, el escritor en un acto de benevolencia obligada e inconsciente, suele poner un "Fin" redentor para todos. Las personas suelen dejar caer una lágrima, otros de un corazón un poco menos sensible nos limitamos a disfrutar por un tiempo la sensación de plenitud que queda tras una buena historia y luego tanto los primeros como los segundos seguimos con nuestra vida.

Pero....y si en la vida real fuéramos nosotros los que fuésemos puestos al azar en los hilos de una historia como esa, sería muy normal desear ser el protagonista (por su virtud de felicidad asegurada), pero lo más correcto es pensar en que, como se imaginan, no todos podemos ser protagonistas. No todos podemos quedarnos con la chica, heredar una gran fortuna, y conservar a todos tus amigos al final de la tormenta. A muchos nos tocará ser quien perdone una traición, a muchos nos tocara agachar la cabeza y ser parte de esa felicidad compartida en el destino dichoso de alguien más. Sonreír, llorar y seguir adelante. Porque ¿Que más se le va a hacer? No todo podemos cambiarlo y eso es cierto pero; ¿No les frustra un poco cuando lo piensan de esa manera? Incluso si nos sintiéramos tan afortunados como para acabar siendo el protagonista, ¿No creerían que su felicidad aún no esta tan asegurada como la de cualquier personaje de un libro o una serie?. Yo no puedo dejar de pensar en ello.

Y una y otra vez, sigo viendo la misma historia repetirse bajo escenarios diferentes. Confirmándose ante mí millones de veces! Como si quisiera decirme que no hay duda alguna de que es así y punto. Y no deja de parecérseme poco a poco, cada vez más, a la realidad. Puedo incluso decir, que es lo más realista de cualquier historia por mas ficción que posea su argumento. Siempre hay alguien que quizás sea feliz, pero no será completamente feliz. Alguien que terminara con algo (o alguien) muy distinto a quien fue su sueño desde un inicio, y eso, para quienes tienen algo de suerte...


...Odio pensar, y me da miedo que algún día yo sea la causa de la infelicidad de alguien por cometer el crimen barbárico de conquistar a quien ya es el sueño de alguien más. No me siento con derecho de quitar a nadie su posibilidad de ser feliz al lado de quien quiere, aún más porque yo mismo no puedo garantizar que quien está a mi lado sea feliz por siempre, ni siquiera por mucho tiempo! porque Yo no soy el protagonista y no puedo hacer siempre las cosas de la mejor manera, y luego, si eso no sucede, esperar a que las cosas se acomoden de una manera tal que termine siendo todo para bien. Temo herir y que la herida en el otro corazón no se repare. Que alguien luego de muchos años se arrepienta de haberme elegido a mí en vez de a esa persona que lo amo por mucho tiempo de la que para mí, es la única manera real de amar. Unilateralmente. No puede amor completo que sea correspondido, pues el amor entre la pareja se debe al otro de alguna manera y, como vengo diciendo, eso sólo causara que hallan otros corazones rotos debiéndose a esa felicidad ajena a medias....